Entonces lo maté porque sabia demasiado.

Un día martes por la mañana, luego de salir del primer modulo del día, se me ocurrió la genial idea de irme para la casa porque no andaba con ánimos de sentarme en una sala a escuchar una clase de dos horas ( aunque los contenidos eran interesantes). El tema es que me fui, huí como una vil rata, caminé lo más rápido que pude para que nadie me pillara en el camino. Ya estaba llegando al condominio…
Ella dijo que se iría y se llevaría todo lo que fuese de ella, y en efecto, se fue y se llevó todas sus cosas, todo lo que era suyo. Se llevó todo. Y no me llevó a mí.
Y yo era suyo.
(via undiademivida)